Envolviéndome en ti, fundiendo mis labios en tu boca.
Mis cabellos alborotados en tu pecho y mis ansias vibrando de deseos.
Rómpeme el vestido con esas manos ásperas, te murmuro al oído.
Ábreme el pecho y lléname de tu amor en esta noche.

Tómame.
Bésame.
Sedúceme.
Excítame.


Átame de placer a tus encantos.
Atrápame en tu piel y
deja que mis labios se escurran en tu boca.
Quiero sentir tu lengua entrelazada a la mía hambrienta y traviesa.
Hablándome en el lenguaje sensual con sus caricias.

Dame de beber gota a gota de ese manantial
que desprendes de tu ser.
Enloquéceme de pies a cabeza,
empápame de tu perfume.
Llévame más allá de tu piel, piérdeme entre el aroma de la hierva y tu sudor.
Bajo el hechizo de tus manos enséñame
a sentir y volver a ser mujer.

Demuéstrame, mi amor, que puedes borrar las huellas de mi pasado.
¡Quiero en esta noche ser tuya! entregarme sin condición, ¡ámame te lo pido!
Amanecer en ti y que te quedes en mí, que hagas de mí tu voluntad.
Que tu cuerpo y el mío rujan
y se desgarren de placer como fieras en celo .

Navega como barco sobre mi piel de seda.
Pídeme ¡más! ¡más! y ¡más! que
yo te complaceré con mil caricias.
Perdamos la noción del tiempo, que se nos duerma de excitación la mente.
Mi cuerpo te invita a poseerme y hacer de esta noche un templo de pasión,
entre tu cuerpo y el mio.

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