EL: mi droga


Mi subjetividad y mi imaginación habían hecho un pacto diabólico para volverme completamente loca. Necesitaba verlo nuevamente, pero como una droga: por el momento estaba satisfecha, no quería pedir más, no quería una sobredosis (ni pecar de gula, en todo caso). Eso es el: una droga. Necesito, me da. Necesito, no está. ¿Que hago? Necesito. ¿Y que más? Necesito. Necesito. Abstinencia: Crisis de llanto, electricidad me muero. Entonces mi inconsciente me dice que me muero, probablemente sea cierto. Y cuando estoy casi adentro del sarcófago, el vuelve a mi y me da. Y me calmo y vuelvo a respirar y vuelvo a vivir.
Me da lo que necesito: un llamado, un mensaje de texto, unas palabras sin sentído o una patada en los testículos, en caso de que tuviera un par. ¿Lo que necesito? Me da lo que quiere darme, sabiendo que yo voy a aceptar cualquier limosa que venga del rey que le hize creer que es. Y entonces desaparece, y lo necesito y no está, y no vuelve. Necesito y la abstinencia de nuevo y la electricidad y me duermo...

1 comentario:

NORSKID dijo...

Cami no sabes cuanto te quiero, gracias por ser mi confidente, y por estar siempre que te necesito y por entenderme sobre todow, sos mucho amiga♥, millones de gracias por ser asi con migo.


P/D= Amy I love you♥ jajaja